Buscar
  • Julio Contreras

Cinco Maneras Prácticas de Amar a Tus Hijos

Además de la disciplina, el amor es el segundo de los cuatro pilares fundamentales en la crianza de los hijos.




Curiosamente, la Biblia no da órdenes explícitas para amar a nuestros hijos pero sí nos instruye amar a otros: a tu pareja, a quienes comparten tu misma fe, a tu prójimo, e incluso a tus enemigos. Sin embargo, asume que tu amor por tus hijos es un “afecto natural”. La idea es simple: lo normal es que los padres amemos a los hijos. La pregunta es: ¿Cómo puedes crecer en tu manera de amar a los tuyos?


Acá hay 5 formas prácticas de demostrar el amor como padre o madre. Al revisarlos, recuerda que el amor en sí lleva un componente de sacrificio, así que cuando una de estas áreas no te sea natural, decide que harás el esfuerzo… por amor a tus hijos.


1. Abrazos y besos: El amor implica contacto físico. Así es. Abrázalos y bésalos comenzando temprano en sus vidas y continuando incluso cuando sean grandes. En la cultura bíblica, padres e hijos se expresaban el cariño con mucha libertad. Recientemente, un estudio de la Universidad de Duke comprobó que los bebés que reciben de sus madres niveles de afecto y atención superiores a la media, tienen menos probabilidades que otros bebés de convertirse en adultos emocionalmente angustiados, ansiosos u hostiles. No lo pienses mucho. Asegúrate de dar al menos una expresión física de tu amor cada día a cada uno de tus hijos. Pequeños o grandes, abrázalos y bésalos… mientras ellos te lo permitan.


2. Cumplidos y palabras positivas: El amor implica buen trato y palabras agradables cuando sea posible.. Por eso di a tus hijos, literalmente, que los amas. Diles lo especial que son para ti y la enorme gama de posibilidades que Dios tiene para ellos. Busca momentos para “atraparlos haciendo algo bien” y aprovecha cada ocasión para reforzar los valores de Dios en ellos. Hazlo usando el mejor de los tonos y las palabras más dulces. En Proverbios 4, Salomón recordó cómo su madre lo hacía sentirse especial en su infancia. Él mismo dijo en Proverbios 10:32 que “los labios del justo saben hablar lo que agrada”. Se positivo y amable, son dos de las maneras más simples y poderosas de amar a tus hijos.


3. Tiempo e interés: La idea de Dios era, obviamente, que padres e hijos pasaran tiempo juntos. Él, básicamente, dijo a cada padre invertir tiempo en sus hijos “estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:7). ¡Cómo ha cambiado esto! Tom Kersting, un psicólogo y consejero familiar, asegura que los padres de nuestra época pasan solamente 3.5 minutos de conversación significativa con sus hijos… ¡a la semana! ¿Cuánto tiempo pasas con tus hijos sin que tu atención se vea compartida con otras realidades de tu vida? Si quieres demostrarle a tus hijos que les amas: dales to tiempo e interésate genuinamente en ellos por medio de no dividir tu atención al estar con ellos.


4. Disponibilidad y accesibilidad: Pasar todo el tiempo con los hijos es, para la gran mayoría, un verdadero imposible. Sin embargo, la disponibilidad que mostramos ante ellos y el nivel de acceso que les damos “cuando estamos ocupados” es otra realidad. Hasta el padre de familia del hijo pródigo le dio entrada inmediata a su hijo cuando este intentó reconectar con él. Piénsalo. Si un cliente, un compañero de trabajo, un amigo o cualquier otra persona puede acercarse a ti más fácilmente que tus hijos; o si te molesta menos ser incomodado por otros que por tus hijos en tus tareas cotidianas, disponibilidad y acceso son áreas en las que definitivamente puedes crecer en tu amor por ellos.


5. Supervisión y límites: Amar requiere de límites. Dios, como un buen padre, nos pone límites y nos supervisa para que no los traspasemos. Los padres que amamos a nuestros hijos les reprenderemos al cruzar los límites que se han establecido y les disciplinaremos para formar los hábitos correctos de conducta en sus vidas (Hebreos 12:4-5). Ahora, los padres con límites claros para sus hijos son escasos, e incluso son criticados por otros. Por favor, no deformes el significado del amor hasta convertirlo en un sinónimo de permisividad y condescendencia. Amar incluye poner límites a los elementos nocivos en la vida de tus hijos de manera clara, concreta y constante; para, luego, supervisar con paciencia el desarrollo de ellos dentro de tales límites.

Unas palabras finales: Estas son cinco áreas en la que seguramente puedes crecer. ¡Crece! Crece en tu papel de papá o mamá. Patty y yo estamos persuadidos de que –sin importar la edad de tus hijos o de tus nietos– siempre podemos aprender cómo mejorar en el rol que Dios nos ha dado en la formación de ellos. Claro, se necesita paciencia. De hecho, la paciencia es el tercer pilar fundamental en la crianza de nuestros hijos. De una sola vez te lo adelanto: tener paciencia es difícil, pero no es imposible.


Te propongo que hablemos de eso más adelante.

Julio Contreras

Julio y Patty Contreras se casaron en 1986 y han estado trabajando, desde entonces, en la formación de una preciosa familia. Por años han hablado a miles de personas que desean conectar con Dios y lo que la Biblia dice. Sus ponencias incluyen una desafiante combinación de verdades, experiencias y buen humor.

Julio es comunicador, consejero y pastor y Patty es la Directora de una Escuela Bicultural en El Salvador.



Escucha más de Julio Contreras en la conferencia: Cómo Desarrollar Hijos de Éxito.


Miércoles 2, 9 y 16 de Octubre

7:00 PM

Hotel Sheraton Presidente


© 2019 Conexión Vida Nueva